-Imagina que los sobrevivientes de un naufragio quedan a la deriva, después de muchas horas el agua de mar les parece apetitosa. Quienes la beben, en vez de mitigar su sed, la aumentan, al grado de casi enloquecer y mueren más rápido.
La pornografía, el alcohol, la droga y el libertinaje sexual, son como el agua de mar, si quieres destruir tu vida.. ¡Bébela!
-No quiero destruir mi vida, ¡pero sigo teniendo sed!
-Encuentra agua pura.
-¿Dónde?
-¡Pide que llueva!
-¿Cómo?
-Busca el amor. 
 

Es una pequeña parte de el libro “Los Ojos De Mi Princesa” de Carlos Cuauhtémoc Sánchez que me gustó mucho.

Capítulo 2 Página 21.